En 1958 Luis Gil Strauch, militar y farmacéutico, adquirió la licencia de la farmacia y desde entonces ha formado parte de la familia, pasando a Inmaculada Gil Pellín, ahora a Andrés S. Berzosa Gil y en un futuro próximo también Luis Berzosa Gil, que está terminando el Grado en Farmacia.
Inicialmente la farmacia se ubicaba en un primer piso de la calle principal del pueblo, donde se hacían las formulaciones, más tarde se amplió a analíticas de alimentos y diagnóstico clínico. Después se cambió de ubicación, a una planta baja en la entrada de la calle principal, donde se ofrecía atención 24h y donde vivía la familia. En 2019 se hizo una reforma integral del local, ampliando el espacio a toda la planta baja de la casa.
La evolución de los servicios pasa desde distribuir medicamentos a pueblos sin farmacia, realizar fórmulas y análisis clínicos, hasta ser farmacéuticos titulares del estado, y actualmente ofrecemos un servicio de nutrición personalizada, analíticas y controles clínicos, SPDs…
Actualmente la farmacia es predominantemente asistencial en la que se pone el foco en el cliente y se cubren todas las necesidades de salud que pueda tener. Esto implica ofrecer servicios profesionales de prevención y control, productos que realmente resuelvan sus preocupaciones…

La misión de la farmacia es la atención farmacéutica personalizada y de confianza, comprometiéndonos con la salud y el bienestar de nuestra comunidad y de los pueblos vecinos. Nuestros medios son productos, servicios profesionales y actividades relacionadas con la salud que marquen la diferencia.
Nuestra visión es ser reconocidos como el aliado de la salud más confiable de nuestra zona y crear una sociedad futura sostenible en la que predomine la prevención frente a los tratamientos.
Los valores de nuestra empresa son:
Atención personalizada: escuchamos y entendemos las necesidades de cada cliente, minimizando las barreras de comunicación, para dar soluciones que realmente impacten en su bienestar.
Compromiso con la calidad: seleccionamos cuidadosamente nuestro catálogo de productos y los procedimientos de nuestros servicios, basándonos en la evidencia científica y manteniendo controles de calidad.
Responsabilidad comunitaria: nos integramos activamente en la red social, sanitaria y empresarial de la comunidad, contribuyendo a su sostenibilidad y desarrollo.
Nuestra promesa es ofrecer una atención personalizada dirigida a la prevención, realizada por profesionales altamente preparados, con productos y servicios basados en evidencia científica de forma que nuestra comunidad disponga de soluciones eficaces y eficientes a sus inquietudes de salud.
Podéis confiar en nosotros porque nuestra farmacia es responsable de la salud de la población desde 1958, siendo ya la tercera generación de farmacéuticos. Además, hemos estado unidos con el tejido social y empresarial del pueblo incluso desde antes de abrir la farmacia.
Somos una farmacia comunitaria centrada en la prevención y los estilos de vida saludables como la alimentación y la actividad física.
La personalidad de la farmacia es la de una empresa sociosanitaria cercana, familiar y de confianza donde cada cliente es tratado como una extensión de nuestra familia.
